21/3/10

MUTILACIONES – ROCAMORA 2010

MUTILACIONES – Caso Rocamora 2010


Escribe: Daniel Ubaldo PADILLA


E-mail: upadilla01@yahoo.com.ar

Cuando la Noticia está por sobre la investigación

En reiteradas oportunidades cuando me han preguntado si la prensa es útil o no para obtener una información investigativa, me he expresado diciendo que, muchas veces la prensa entorpece la investigación. Cuando se trata de la Muerte de una persona, la prensa generalmente se entera por las autoridades Policiales debido a que el testigo o persona que encuentra un cuerpo Humano recurre a la “Ley del orden”, El Departamento Policial, allí por “cuestiones políticas”, alguien internamente da aviso a la prensa o medio, para que cubra el hecho. Las demás personas, curiosos o allegados a la víctima, son las que más vulneran el lugar del hecho, pero por tratarse de un ser Humano, cuestión que al parecer, en la mayoría de los casos, la policía tiene controlada esta amenaza. En esta situación podemos situar a los curiosos como una característica casi natural a lo Morboso. Esta expresión humana tan acentuada en las toda la sociedad en general, es una de las acciones más explotada por la prensa y medios de difusión principalmente televisivos, facilitando la expresión morbosa desde el “amplio living” de su casa y de esta manera ganando tele audiencia. En los casos de personas allegadas a la víctima, el hecho de hacer presencia en el Lugar, es debido al sentimiento afectivo o vínculo, el cual se ve amenazado por una pérdida, esto sería la constatación de que su ser querido está realmente muerto. Esta descripción del comportamiento social ante un hecho de estas características, evidentemente se potencializa cuando se trata de la Muerte de un animal y con características de haber sido mutilado, debido al estado público que tomo este fenómeno, ya que facultativamente es casi imposible explicar las heridas mutiladoras externas como también falto de fundamento en las explicaciones de las causas de traumas internos que se presentan en las necropsias hechas por veterinarios o profesionales capacitados para realizarlas. Esto ha llevado a la opinión pública a tomarla como una inquietud a lo que se presenta como un “misterio” o algo que se desconoce. El misterio o lo desconocido… gran disparador sicológico al comportamiento de masas hacia la “curiosidad” o querer saber… Por supuesto que la acción se produce al igual que lo que ocurre en los comportamientos de una muerte Humana, pero aquí todo se potencializa, al no existir protocolos de investigación y por tratarse de un animal se avasalla la escena del hecho desde toda esfera social. Y principalmente desde la prensa y medios de comunicación, los cuales ya saben que los límites no existen, tampoco existe un sistema oficial que emprenda una investigación estableciendo los límites al igual que un cadáver humano, por lo tanto llevar o mejor dicho satisfacer aquel morbo “curioso” desde un medio de difusión, es lo que la gente necesita. Hecho que también satisface los objetivos articulados propuestos por los medios de comunicación. Entonces toda pista o todo dato que pueda transmitir la escena del hecho en caso de mutilaciones de animales, es totalmente avasallada principalmente por la prensa, debido al efecto ya planteado que causa en la sociedad. Basta con solo una expresión de asombro e indignación manifestada por parte del afectado y expresarla a la sociedad desde la postura sentimental de pérdida con el contenido extra del Misterio.

Caso Schwartz - Rocamora – Concepción del Uruguay

Acudimos con el Dr. Roberto Lezcano, quién me alertó el mismo día del hecho: Martes 16-03-2010. El día Miércoles 17-03, nos encontramos con Jacobo Schwartz a las 15:30 apróx. , en su domicilio. Incómodamente (para nosotros) lo levantamos de la siesta, a pesar de haberle avisado por intermedio de su yerno. Lamentablemente nos encontramos con una persona que autodefiniéndose a sí mismo, se decía desmemoriada y medicada. Nos comento que un Sr. Que trabaja con ellos, El Sr. López, le había avisado de una vaca “echada”, así se dice en la jerga campestre cuando un animal está enfermo o agonizando, esto fue alrededor de las 09:00 a.m. del día Martes. Jacobo concurre a ver al animal 40 minutos después, constatando que ya estaba muerta, y con la impresión de ver las heridas que tenía en su cabeza, algo que según relata él, nunca había visto en sus 70 años de vivir en el campo, que en nada se igualaba a un ataque de animales silvestres o depredadores de la zona. Le llamó la atención que los perros no se acercaban y que ningún carancho tampoco. A pesar de ser comunes en la zona, ni rastros de ellos. En charla telefónica me comentó el veterinario interviniente, Sr. Daniel Bel, que solicitado por el dueño, le pidió que le dictaminara de que si podía o no podía prenderlo fuego, literalmente. La solicitud tenía asidero a que se encontraba dicho animal, en una parcela compartida con los demás animales de la manada y temía una epidemia o contagio principalmente Carbunclo. Por lo que determinó el traslado del resto de los animales hacia un campo vecino. El Sr. Bel procedió a hacer la necropsia hacia las 07:30 de la mañana del día martes, en la que dictaminó mediante informe extraoficial, que se trataba de una muerte por intoxicación. Al preguntarle sobre las heridas que tenía en la cabeza, dijo que a él no le llamaron la atención y que podían ser atribuidas a alimañas de la zona, tal su definición, contrastando claramente con lo expresado por el Sr. Jacobo. A pesar de no haber hecho un análisis debido a que según él ya llevaba más de 24 Hs. Muerto, pudo observar que la parcela carecía de pasto para alimentar a los animales que allí se encontraban, constatando que en la periferia alambrada, existían árboles de duraznillo perjudicial para estos, siendo netamente mortal en su ingesta. También en la necropsia pudo observar que el animal era sano y para nada había estado enfermo, al corroborar en su aparato digestivo que estaba lleno y se alimentaba normalmente. Por lo que descartó carbunclo u otros clostridios.


Los datos y la “Intervención Difusora”

En mi conversación con el Veterinario Bel, me deja entrever que ante el pedido del dueño, el fijó su objetivo en determinar lo que le había pedido, y en mi interpretación, por lo charlado, entiendo que el profesional deja deslizar a modo de justificación de que el Sr. Jacobo jamás le habló de Mutilación. Esta omisión puede causar en cualquier profesional “descartar” la observación en otro lugar, ya que de ante mano, se buscó otra cosa, percatándose, sin hacer mucha observación de que el animal estaba “comido” en la cabeza, algo atribuible a las alimañas. De esta manera procedió a realizar una simple necropsia informativa. Me cuenta que anteriormente a la necropsia, por la noche del día Martes, hacen presencia en el lugar un medio de la ciudad de Basabilbaso, ciudad cercana a Rocamora, en compañía del dueño del animal, tal como lo ilustra la información del día Miércoles acompañando la grabación en video ( http://www.rielfm.com.ar/2010.03.17,aparecio-un-animal-mutilado-en-la-zona-rural-de-rocamora,29486.htm ). Pero lo más, irrisorio si se quiere, es la situación que posteriormente a la necropsia, pero horas después, hace presencia la autoridad Policial solicitándole al veterinario el informe respectivo. Esta irregularidad del orden de difusión del hecho es lo que más entorpece la Investigación y por ende la obtención de datos tangibles, o procedimientos científicos lógicos, primero para establecer la muerte y la causa, conjuntamente con la recolección de datos por la “misteriosa” anomalía de una mutilación incierta. En este caso del Sr. Schwartz, como en otros, intentamos recoger datos o rastros entorno al animal, después de verificar que se trata de una herida Mutiladora de las tradicionales. Lamentablemente nos encontramos con un paisaje desolador, totalmente invadido. Rastro de huellas de vehículos, una necropsia, un corte en el pecho hecho con cuchillo, acción negada por parte del veterinario, quién me dijo que no había hecho más que el corte tradicional de una necropsia. Si bien según los dichos del veterinario presentaba una descomposición avanzada a mi no me pareció que fuera así, sí pudimos observar la acción de moscas pero no todavía de larvas a la vista. Además de observar y fotografiar una serie de detalles que lamentablemente tengo que decir no tiene el peso suficiente, pero que lo observado es coincidente en otras Mutilaciones.




Los detalles

La infructuosa observación minuciosa hecha en los alrededores del animal, desalentó en gran parte nuestro interés en encontrar algunos datos relevantes. Pero a pesar de esto y de la gran concentración de moscas sobre el cuerpo mutilado de la vaca, no amedrentó a nuestra pesquisa de observación. Muchos criminalistas investigadores dicen que un cuerpo también transmite los padecimientos durante el momento del crimen. Por supuesto… se refieren a un cuerpo humano.

En este caso, al poner atención sobre el cuerpo del animal, pudimos ver algunas marcas llamativas, una de ellas coincidentes en otros casos investigados. La marca es la que muestra la foto 1. En la que se ven dos hundimientos a modo de relieve cóncavo, y con una llamativa forma curvo-punzante en una de ellas, como si fuera impresa o grabada al “Rojo”, es decir a elevada temperatura. También se pudo observar (foto 2), significativas marcas sobre el pelo en la parte de los denominados “cuartos” (muslos), huella a modo de impresión húmeda- gelatinosa, observadas también en otros casos, pero no con igual forma impresa. Otros detalles serían unas protuberancias en forma de ampollas, también registradas en otras oportunidades, las cuales podrían… solo podrían… ser atribuidas a la descomposición del cuerpo del animal (foto 3)
FOTO 1
FOTO 2

FOTO 3
 
Incansablemente digo que en la investigación de mutilaciones hay que ganarle a la prensa si se trabaja con una mentalidad investigativa., ya que este comportamiento social impulsivo, que hacía alusión al comienzo de esta columna, genera una demanda de consumo que en plena acción difusora, es capitalizada inmediatamente y con celeridad por los medios, demostrado está en el video nocturno expuesto en el Link citado, en el cual la primicia manifiesta el consumo, respondiendo así al estímulo, por el cuál los medios satisfacen de alguna manera esta “necesidad” social hacia el morbo y la curiosidad humana, sin importar el fondo de la cuestión o del hecho, que es saber o localizar al causante, por medio del cuerpo del delito, al cual por acción u omisión invadieron desviando pistas y confundiendo la escena, manifestando en definitiva un claro acto de transgresión desde mi punto de vista. Hecho que deja una gran pregunta flotante y sin respuesta: ¿serán estas marcas realizadas sobre el cuerpo del animal producto de la acción mutiladora realizada por el atacante?

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